viernes, 21 de marzo de 2008

Si socializar sólo es concebido como aquella actividad perteneciente a los humanos basada en la interacción de unos con otros mediante contacto físico tangible, estamos entonces viviendo en una época sin precedentes. Con el auge de las telecomunicaciones como herramienta fundamental de la globalización el concepto de interacción que manejabamos hasta hace unas decadas atrás ha venido cambiando, y se le han agragado nuevas enfoques con el fin de ampliar la compresión del mismo capaz de albergar diferentes preceptos inimaginables antes de Gutenberg.



En la próxima entrega se ampliará más este asunto.